- Accidentes marítimos con grandes vertidos (por ejemplo petróleos, que crean las llamadas mareas negras).
- Procesos mineros industriales de extracción y transporte del petróleo.
- Contaminaciones de las aguas continentales (ríos, lagos, etc.) que suelen terminar vertiéndose en los mares.
Los residuos sólidos en el medio marino constituyen un problema grave tanto en alta mar como en las costas, que empeora constantemente. Estos pueden ser arrastrados a grandes distancias por las corrientes marinas o los vientos. Hay residuos en prácticamente todas partes del medio marino y costero (en alta mar, en el fondo del mar, en las marismas litorales, en desembocaduras de ríos, en las playas); y no solamente en zonas densamente pobladas, sino también en lugares muy remotos de la tierra, lejos de fuentes contaminantes provocadas por los seres humanos.
La mayor parte de estos residuos son de larga vida y permanecen durante miles de años. Los residuos de larga vida constan principalmente de plástico, metal y vidrio, materiales que no se degradan fácilmente ni con rapidez en el medio ambiente. La hojalata tarda en biodegradarse más de 10 años; el aluminio más de 2 siglos; los plásticos más de 4 siglos; y una botella de vidrio un tiempo indefinido.
Una gran parte, por no decir todos, son letales para la fauna, matándola y dañándola de forma indiscriminada. Causan una muerte cruel a los mamíferos marinos, aves marinas y otras muchas formas de vida del medio.
Se denomina marea negra a la masa oleosa que se crea cuando se produce un derrame de hidrocarburos en el medio marino. Se trata de una de las formas de contaminación mas graves, pues no sólo invade el hábitat de numerosas especies marinas, sino que en su dispersión alcanza igualmente costas y playas destruyendo la vida a su paso, o alterándola gravemente, a la vez que se generan grandes costes e inversiones en la limpieza, depuración y regeneración de las zonas afectadas.
Los organismos más sensibles a los efectos de una marea negra son aquellos que viven fijos al substrato o que tienen una reducida movilidad y que no pueden escapar. Entre ellos habría que destacar a las algas y a los invertebrados, las anémonas de mar, las esponjas, los corales o los gusanos marinos. Muchos de estos seres viven en zonas resguardadas a donde no llega el efecto limpiador del oleaje y donde, por tanto, las mareas negras tienen efectos muy prolongados.
Los organismos marinos suelen morir en las mareas negras por la falta de luz, la asfixia, el hambre, la parálisis, el envenenamiento o el frío. El petróleo cubre a los pequeños organismos, como algunos cangrejos o caracoles etc., creando una capa pegajosa a su alrededor que les asfixia y les deja fosilizados bajo el vertido. Otras, como las algas, que fabrican su alimento a partir de la luz solar, mueren de hambre porque el petróleo que se encuentra en la superficie las tapa el sol. También mueren huevos por falta de oxígeno y las especies que se alimentaban de las algas también desaparecerían porque su alimento moriría. También se pueden envenenar los peces por inspiración o por intoxicación al ingerir organismos envenenados.
Una zona afectada por la marea negra puede tardar en recuperarse de uno a tres años, aunque también dependen de distintos factores como el oleaje. En las zonas con mayor porcentaje de olas la contaminación acabaría rápido; dejando daños, eso sí.
-Posibles soluciones:
-Controlar la contaminación causada por buques tanque y por la descarga de desechos oleosos e hidrocarburos (petróleo crudo, combustibles líquidos, dieseloil pesado y aceites lubricantes), principales agentes contaminantes del mar y de los puertos.
-Regular la descarga de hidrocarburos a través de sanciones y multas a los buques que transgredan las normas establecidas.
-Instar a los Gobiernos a adoptar las medidas necesarias para el control de sus buques y para aplicar las sanciones correspondientes en caso de que sea necesario.
-Intentar abordar el problema de la contaminación marítima por hidrocarburos estableciendo "zonas prohibidas" para la descarga de hidrocarburos, distante al menos 50 millas de la costa más próxima.













